Es normal que, mientras estás comiendo una pieza de fruta, tu gato se acerque por curiosidad y empiece a olisquear lo que tienes en la mano. Algunos incluso intentan darle un pequeño mordisco si se lo acercas demasiado.
En ese momento suele surgir la duda: ¿pueden los gatos comer fruta o es perjudicial para ellos?
La respuesta rápida es que sí, existen algunas frutas que los gatos pueden comer de forma ocasional y en pequeñas cantidades. Sin embargo, también hay otras que pueden resultar peligrosas e incluso tóxicas para su organismo.
Aunque los gatos son animales carnívoros y no necesitan fruta para mantenerse sanos, ofrecer pequeños trozos de determinadas frutas puede ser una forma diferente de darles un premio de vez en cuando, siempre que se haga con moderación y el alimento sea seguro.
En este artículo descubrirás qué frutas pueden comer los gatos, cuáles es mejor evitar y qué precauciones debes tener antes de ofrecérselas.
¿Los gatos necesitan comer fruta?
La respuesta es sencilla: no.
A diferencia de las personas, los gatos son carnívoros estrictos. Esto significa que su organismo está preparado para obtener prácticamente todos los nutrientes que necesita a partir de alimentos de origen animal.
De hecho, ni siquiera perciben el sabor dulce como nosotros. Diversos estudios han demostrado que los gatos carecen de uno de los receptores responsables de detectar este sabor, por lo que una manzana o un plátano no les resultan especialmente atractivos por su dulzor.
Eso no significa que nunca puedan probar fruta, sino simplemente que no forma parte de una alimentación necesaria para ellos.

Frutas que los gatos pueden comer
Si tu gato muestra interés por la fruta y quieres ofrecerle un pequeño trozo de forma puntual, estas son algunas de las opciones más seguras.
Manzana
La manzana es una de las frutas más recomendables.
Contiene fibra y una gran cantidad de agua, por lo que un pequeño trozo puede convertirse en un premio ocasional.
Eso sí, siempre debes retirar las semillas y el corazón, ya que contienen sustancias que pueden resultar perjudiciales.
Plátano
Muchos propietarios se sorprenden al descubrir que algunos gatos sienten curiosidad por el plátano.
Puede ofrecerse en pequeñas cantidades, aunque conviene no abusar porque contiene bastante azúcar y muchas calorías para el tamaño de un gato.
Sandía
Durante el verano, la sandía puede ser una buena opción gracias a su elevado contenido en agua.
Debe ofrecerse siempre sin semillas y sin corteza.
Un pequeño dado de sandía puede incluso ayudar a refrescar al gato en los días más calurosos.
Melón
Ocurre algo parecido al caso de la sandía.
Es una fruta con mucha agua y, en pequeñas cantidades, suele ser bien tolerada por la mayoría de los gatos.
Como siempre, conviene retirar completamente las semillas y la piel.
Arándanos
Los arándanos contienen antioxidantes y pueden ofrecerse como premio ocasional.
No todos los gatos muestran interés por ellos, pero si decides probar, basta con uno o dos arándanos pequeños.
Frutas que es mejor evitar
Aunque algunas frutas son seguras, existen otras que es preferible no ofrecer.
Uno de los ejemplos más conocidos son las uvas y las pasas.
Aunque todavía no se comprende completamente el mecanismo por el que afectan a algunos animales, diversos organismos veterinarios recomiendan evitar completamente su consumo.
También conviene evitar frutas muy azucaradas o aquellas que contengan huesos grandes que puedan provocar atragantamientos.
¿Y los cítricos?
Las naranjas, limones, mandarinas y pomelos no suelen ser una buena idea.
Además de que su olor resulta desagradable para muchos gatos, contienen compuestos que pueden provocar molestias digestivas si se consumen en cantidades importantes.
La mayoría de los gatos, de hecho, ni siquiera muestran interés por este tipo de frutas.
¿Qué cantidad de fruta puede comer un gato?
Muy poca.
La fruta nunca debe sustituir a su alimentación habitual.
Si decides ofrecerle un pequeño premio, bastará con uno o dos trozos muy pequeños una o dos veces por semana.
El objetivo no es aportar nutrientes, sino ofrecer un alimento diferente de manera puntual.
Si observas que después de comer fruta presenta vómitos, diarrea o cualquier otra molestia digestiva, lo recomendable es no volver a ofrecérsela y consultar con un veterinario si los síntomas continúan.
La base de su alimentación debe seguir siendo la carne
Aunque algunas frutas sean seguras, no debemos olvidar que los gatos necesitan proteínas animales para mantenerse sanos.
Su organismo está diseñado para aprovechar nutrientes presentes en la carne, como la taurina, un aminoácido esencial que no pueden obtener en cantidades suficientes a partir de alimentos vegetales.
Por eso la fruta debe entenderse únicamente como un complemento muy ocasional.
Si quieres saber con qué frecuencia debe comer un gato y cómo organizar correctamente su alimentación diaria, puedes leer nuestro artículo sobre cuántas veces debe comer un gato al día.
¿Qué dicen los veterinarios?
La ASPCA (American Society for the Prevention of Cruelty to Animals) mantiene una lista actualizada de alimentos y plantas potencialmente tóxicos para perros y gatos, incluyendo algunas frutas que conviene evitar.
Conclusión
Los gatos pueden comer algunas frutas como la manzana, el plátano, la sandía, el melón o los arándanos, siempre en cantidades muy pequeñas y como premio ocasional.
Sin embargo, la fruta nunca debe sustituir a su alimentación habitual ni convertirse en una parte importante de su dieta.
Lo más recomendable es ofrecer únicamente frutas seguras, bien lavadas, sin semillas ni huesos y observar siempre cómo reacciona el gato después de probarlas.
En caso de duda, recuerda que una alimentación equilibrada basada en un buen alimento para gatos seguirá siendo siempre la mejor opción.
Preguntas frecuentes
¿Pueden los gatos comer plátano?
Sí, pero solo en pequeñas cantidades y de forma ocasional, ya que contiene bastante azúcar.
¿La sandía es buena para los gatos?
Puede ofrecerse como premio ocasional, siempre sin semillas ni corteza.
¿Los gatos pueden comer uvas?
No es recomendable. Las uvas y las pasas pueden resultar peligrosas para algunos animales y es mejor evitarlas.
¿Qué fruta les gusta más a los gatos?
Muchos gatos no muestran demasiado interés por la fruta porque no perciben el sabor dulce igual que las personas. Si alguno acepta fruta, suele deberse más a la textura o a la curiosidad que al sabor.