¿Por qué mi gato respira rápido? Cuándo es normal y cuándo puede ser una urgencia

Hay comportamientos de los gatos que llaman la atención enseguida. Uno de ellos es ver que respiran mucho más deprisa de lo habitual. La primera vez que me fijé en ello fue después de una sesión de juego bastante intensa. Mi gato se tumbó en el suelo y noté que el pecho subía y bajaba mucho más rápido de lo normal. Durante unos segundos me preocupé, porque nunca me había parado a pensar cómo debía respirar un gato sano.

Con el tiempo descubrí que, igual que ocurre con las personas, no siempre una respiración acelerada significa que exista un problema grave. Después de correr, jugar o vivir una situación estresante es completamente normal que necesiten unos minutos para recuperar el ritmo habitual.

Sin embargo, también aprendí que la respiración es uno de los aspectos que más información puede aportar sobre el estado de salud de un gato. Cuando respira rápido sin motivo aparente, hace un esfuerzo visible para coger aire o permanece así durante mucho tiempo, conviene prestar atención porque puede tratarse de una urgencia veterinaria.

En este artículo voy a explicar cómo reconocer una respiración normal, cuáles son las causas más frecuentes de una respiración acelerada y en qué situaciones no deberías esperar para acudir al veterinario.

¿Cuál es la frecuencia respiratoria normal de un gato?

Antes de pensar que algo va mal, conviene saber qué se considera normal.

Un gato adulto sano suele respirar entre 20 y 30 veces por minuto cuando está completamente relajado o durmiendo.

La primera vez que leí esta cifra me sorprendió bastante, porque nunca me había parado a contar las respiraciones de un gato. Sin embargo, hacerlo es muy sencillo.

Solo hay que observar el movimiento del pecho. Cada vez que sube y baja cuenta como una respiración.

Lo ideal es hacerlo cuando el gato está descansando y no acaba de jugar ni de correr.

Si el número supera claramente esas cifras y, además, permanece así durante varios minutos, merece la pena seguir observándolo.

Después de jugar es completamente normal

No todos los cambios en la respiración indican un problema.

Muchos gatos, especialmente los jóvenes, juegan con muchísima intensidad.

Saltan, corren de una habitación a otra y persiguen cualquier juguete como si estuvieran cazando una presa.

Después de ese esfuerzo físico es normal que necesiten unos minutos para recuperar el ritmo respiratorio habitual.

En esos casos suelen tumbarse tranquilamente, respirar algo más deprisa durante un corto periodo y volver poco a poco a la normalidad.

Si el gato recupera su respiración habitual en pocos minutos y continúa comportándose como siempre, normalmente no hay motivo para preocuparse.

El calor también puede influir

Durante el verano es bastante habitual notar que los gatos permanecen más tranquilos.

Buscan zonas frescas de la casa, duermen más horas y reducen bastante su actividad.

Si la temperatura ambiental es elevada, es posible que la respiración aumente ligeramente para ayudar al organismo a regular el calor.

Eso sí, hay una diferencia importante entre respirar algo más rápido y jadear.

¿Es normal que un gato jadee?

No demasiado.

A diferencia de los perros, los gatos apenas utilizan el jadeo como mecanismo para eliminar calor.

Por eso, cuando un gato respira con la boca abierta o jadea durante varios minutos, conviene prestarle atención.

Puede aparecer después de un ejercicio muy intenso o de una situación de mucho estrés, pero si ocurre sin una explicación clara o no desaparece rápidamente, lo más prudente es acudir al veterinario.

El estrés también puede acelerar la respiración

Los gatos son animales extremadamente sensibles a los cambios.

Una visita al veterinario, un viaje en transportín, una mudanza o incluso la llegada de una persona desconocida pueden hacer que respiren más deprisa durante un rato.

En estas situaciones normalmente también aparecen otras señales.

Las pupilas se dilatan, las orejas cambian de posición y el gato permanece muy alerta.

Cuando el motivo del estrés desaparece, la respiración suele volver poco a poco a la normalidad.

Cuando respirar rápido puede indicar un problema de salud

Aquí es donde realmente merece la pena prestar atención.

Si el gato respira deprisa mientras está completamente quieto, duerme más de lo habitual o parece hacer esfuerzo para coger aire, ya no deberíamos pensar únicamente en el ejercicio o el calor.

Existen diferentes enfermedades que pueden provocar este síntoma.

Problemas respiratorios, enfermedades cardíacas, acumulación de líquido en el tórax, dolor intenso o incluso fiebre pueden hacer que el organismo necesite aumentar la frecuencia respiratoria.

Hace poco escribí un artículo explicando cómo reconocer los síntomas de la fiebre en los gatos y qué señales deberían hacer sospechar que algo no va bien.

Click aquí para más: ¿Cómo saber si mi gato tiene fiebre?

Otros síntomas que no deberías ignorar

La respiración acelerada rara vez aparece completamente sola.

Por eso siempre recomiendo observar el conjunto del comportamiento.

Si además deja de comer, permanece escondido, vomita, tose o parece mucho más cansado de lo habitual, conviene no esperar demasiado.

Hace unos días también publiqué una guía explicando por qué algunos gatos vomitan y cuándo puede tratarse de un problema importante.

Click aquí para más información: ¿Por qué mi gato vomita?

¿Cómo saber si realmente le cuesta respirar?

Hay pequeños detalles que ayudan bastante.

Por ejemplo, cuando el abdomen también participa claramente en cada respiración o cuando el gato mantiene el cuello estirado intentando coger más aire.

Algunos incluso permanecen sentados sin tumbarse porque esa postura les resulta más cómoda para respirar.

Si observas cualquiera de estas situaciones, no merece la pena esperar a que «se le pase».

Qué no deberías hacer

Cuando un gato presenta dificultad para respirar, lo peor que podemos hacer es intentar manipularlo constantemente.

Muchos propietarios, con toda la buena intención, intentan cogerlo en brazos una y otra vez para comprobar cómo está.

Sin embargo, cualquier situación de estrés adicional puede hacer que la respiración empeore todavía más.

Lo más recomendable es mantener un ambiente tranquilo y acudir cuanto antes al veterinario.

¿Cuándo se considera una urgencia?

En mi opinión, hay situaciones muy claras.

Si respira con la boca abierta, si el esfuerzo para respirar resulta evidente, si las encías adquieren un tono azulado o si el gato apenas puede moverse, estamos ante una urgencia veterinaria.

También lo es cuando la respiración rápida aparece de forma repentina y no mejora después de unos minutos de reposo.

En estos casos cada minuto cuenta.

La organización International Cat Care recomienda acudir inmediatamente al veterinario siempre que un gato presente dificultad respiratoria o cambios importantes en su patrón normal de respiración.

Conclusión

Hasta hace relativamente poco nunca me había parado a observar cómo respiraba un gato sano. Después entendí que conocer ese ritmo normal hace mucho más fácil detectar cuándo algo cambia.

Respirar algo más deprisa después de jugar o cuando hace mucho calor puede ser completamente normal. Sin embargo, si ocurre mientras descansa, aparece junto a otros síntomas o el gato parece hacer un esfuerzo evidente para coger aire, no conviene dejarlo pasar.

Con los gatos suele ocurrir algo curioso: muchas veces intentan ocultar que se encuentran mal hasta que ya no pueden hacerlo. Precisamente por eso, prestar atención a pequeños cambios como la respiración puede ayudarnos a detectar un problema antes de que sea demasiado tarde.

Preguntas frecuentes

¿Cuántas respiraciones por minuto son normales en un gato?

Entre 20 y 30 respiraciones por minuto cuando está relajado.

¿Es normal que un gato jadee?

No suele ser habitual. Si jadea sin una causa evidente o durante varios minutos, conviene acudir al veterinario.

¿Debo preocuparme si respira rápido mientras duerme?

Si la respiración es claramente acelerada y persiste durante el descanso, merece la pena consultar con un veterinario.

¿Qué hago si mi gato respira con dificultad?

Mantén la calma, evita manipularlo innecesariamente y acude cuanto antes a un centro veterinario.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio